Las de siempre, doradas y crocantes, hechas al momento. Cortadas a mano y con el punto justo de sal. El acompañamiento infalible para cualquier plato del carro.
Las de siempre, doradas y crocantes, hechas al momento. Cortadas a mano y con el punto justo de sal. El acompañamiento infalible para cualquier plato del carro.