Clásico uruguayo servido al plato con lechuga, tomate, jamón y muzzarella fundida, panceta dorada, huevos a la plancha, aceitunas y mayonesa de la casa. Acompañado con papas fritas o ensalada rusa. Firme, completo y potente: un chivito que no se queda en el camino, como la Hilux.



















